De texto a audio

Ya que mi propósito de año nuevo de ir al gimnasio ha empezado ya en este agónico 2009 y puesto que el spotify que tienen de hilo musical es una auténtica tortura popera he empezado a llevarme el mp3 al gimasio para que me acompañe durante la horica dedicada a sudar como un cerdo para volverme un tipo esbelto…

Además de música, pensé que podía ser interesante escuchar algunos contenidos de naturaleza didáctica así que al grano:

Cómo convertir archivos de texto a archivos de audio.

  1. Obtención de un fichero en texto plano con el contenido a escuchar: copiando desde el openoffice o evince (para los pdfs) y pegando en gedit (o cualquier otro editor de texto plano).

  2. Generar un archivo de audio .wav con la narración del texto: Yo uso eSpeak con las voces del proyecto mbrola, tal que así

    espeak -v mb-es1 -f inputfile.txt | mbrola -e /usr/share/mbrola/voices/es1 - outputfile.wav
    
  3. Codificar a mp3 u ogg:

Por lo general codifico a ogg así

oggenc outpufile.wav

lo que da lugar al archivo ‘outputfile.ogg’ listo para escuchar en tu reproductor (si soporta el formato ogg vorbis, si no lo soporta habría que codificar el archivo a mp3)

Consideraciones para narrar un texto

  • Hay que tener en cuenta que el programa lee todo así que si se nos escapa algún signo de puntuación extra el programa lo leera como tal.
  • Si queremos que el programa lea correctamente es bueno hacer un uso adecuado de las comas y los puntos para crear las pausas.
  • Si en el texto se emplean unidades como cm, l, g, etc, lo más conveniente es transcribirlas primero para que en vez de escuchar tres ceeme se escuche tres centímetros.

What else?

Gracias a los reyes magos desde hace unos días comparto con George Clooney algo más que un evidente atractivo físico.

Y es que el sibaritismo hecho café ha llegado a casa de la mano de un maquineto Nespresso…

Un mundo de variados sabores a un precio por unidad más o menos viable (casi tres cafés de cápsula al precio de un café de Homer).

Lo que no pienso hacer es llevarla de paseo como si fuera un chucho por si de repente llueven pianos del cielo…

HTC tattoo, mi primer androide

Para conseguir que vuelva a firmar una permanencia con Vodafone, me han ofrecido un trato que no podía rechazar, 150 eurazos para cambiar de móvil con el programa de puntos.

Así, que he dejado de lado a mi casi flamante nokia e65 y me he pasado a un HTC tattoo. El motivo para elegir este terminal ha sido que era el teléfono con android más barato que podía adquirir. Se trata de un teléfono bastante pequeño, para ser un teléfono con pantalla táctil y agradable de manejar, sobre todo si no se tienen los dedos morcillones.

No dispone de teclado qwerty físico, que era lo que yo iba buscando, pero es que 150 euros dan para lo que dan.

Mi primera impresión es muy buena. El wifi funciona muy bien, también el 3g y el GPS. Quizás es un poco exquisito con la cobertura de la red de telefonía porque en sitios con baja cobertura casi no coge señal…

Lo más destacable hasta ahora es que al ser android un sistema operativo desarrollado por google, basándose en linux, está muy orientado a las aplicaciones de google, así que lo más práctico es reorganizar los contactos, el calendario y la agenda para que se sincronicen con los de gmail, así, es fácil tenerlo todo organizadito en el teléfono y en el ordenador, evitando tener los satos duplicados en la memoria del teléfono, la SIM y gmail.

Otro aspecto importante es la posibilidad de instalar un amplio catálogo de aplicaciones (unas gratis y otras de pago) desde android market, una especie de clon del appstore para el Iphone.

Bueno, de momento lo dejo ahí. Conforme vaya avanzando en el uso del cacharro seguiré comentando

¿Quién ganará?

Mientras que Aminatu Haidar está en huelga de hambre para poder volver a su casa (el síndrome de ET) Rosario Flores se muere de hambre por culpa de las descargas de música desde intenet…

¿Quién creéis que se irá antes al hoyo?…

Pd: Espero que no sea Aminatu porque menuda polvareda se iba a liar. Lo que está claro es que no voy a votar por Rosario…

¿La música se muere?

Después de la penúltima payasada de nuestros representantes de la cultura y sus defensores se han oído apocalípticos pronósticos sobre la vida que le queda a la música…

La música se muere, dicen ellos. A ver si es verdad y “su música” se muere, porque “la música” seguirá viva mientras haya alguien con ganas de tocar, y fuera de los circulos triunfiteros y del mundo de la fast-music, producto para consumir y olvidar, existe gran cantidad de música a disposición de la gente que quiera disfrutarla…

Bueno, ya hablé en una ocasión de Jamendo, ahora le toca el turno a Libre.fm, un sustituto libre de Last.fm. Está aún muy verde pero promete, y aunque todavía el sistema de clasificación de la música es muy simple, si es verdad que el repertorio está bastante bien.

A ver qué tal evoluciona…