Una de cenas

Para celebrar la carta de libertad de una de nuestras pequeñas compañeras fuimos a cenar a un hotel. Ha sido una de las cenas más chungas a las que he podido ir. Nada más empezar ya tenías la taza para el café delante del plato. Y nada más acabar los (escasos) entrantes ya te preguntaban que qué querías de postre. Menos mal que no me dejé llevar por mi primer impulso de pedir lubina y pedí confí de pato (o como coño se escriba). La ración de pato era más bien escasa pero por lo menos no tenía espinas y escamas como la lubina esa en salsa que pusieron.

El postre también fue un truño. Toda la comida fue servida a un ritmo que ni en las galeras y al final ni siquiera dieron el típico chupito gratis (porque no estaba incluído en el menú). Otra cosa impactante fue ver como quitaban una botella de vino enterita de un sitio para ponerla en otro porque les habían pedido más vino.

Después de la cena fuimos a un par de garitos y desde allí Gerard y yo nos disgregamos para el hogar ante la inminente amenaza del regatón (lo peor de todo no es el regatón sino los porteros eslavos rapados que te miran como si desearan tu muerte, las cervezas de botellín a 3 aurelios, los tipos malosos capaces de matar porque alguien ha mirado a su chati…).

Resumiendo, 30 aurelios menos en el bolsillo y lenvantarse más tarde de lo habitual el sabado. Pero lo importante es que nuestra pequeña compañera ha conseguido su libertad.

Por cierto, octopus en su salsa, la madre que lo parió, las tiene a todas loquitas el muy cabroncete.

Photoshopeando

Después de ver un buen ejemplo de photoshopeo, en casita del becario b os dejo un par de enlaces de ejemplos a lo que alguna gente con tiempo libre se dedica a hacer. En el primero se intenta mejorar algo que ya de por sí es difícil de mejorar mientras que en el segundo se trata de todo lo contrario, o quizás no…

Por cierto, que con the gimp también se pueden hacer cosas de este estilo y si no que le pregunten al becario b la de maravilas que ha conseguido con la “herramienta de emborronar”

Religiones, libertad de expresión y ganas de tocar las pelotas!

Los países musulmanes claman venganza por el ultraje que han sufrido con las caricaturas de la discordia. Se plantea todo como un conflicto entre la libertad de expresión y el respeto que hay que tener hacia las religiones. Y se hace especial hincapié en el fanatismo de los musulmanes (metiéndolos a todos en el mismo saco).

Las reacciones más o menos desproporcionadas no son exclusivas de los extremistas islámicos, como muchos intentan hacernos creer hoy en día. El problema se agrava, como siempre, con el hambre y la pobreza. Esto es lo que hace que la gente se deje manipular por los cabecillas religiosos para defender su honra.

Recientemente, aquí en casita, hemos podido ver como agrupaciones religiosas pretendían encarcelar a dos chicos, uno por realizar el videojuego “matanza cofrade”, un videojuego (cutre, muy cutre) en el que había que matar a nazarenos zombies y que estaba previsto que se distribuyera con un disco del grupo “Narco”, y a otro por publicar en un web una imagen de una virgen agarrando un miembro viril.

Evidentemente la base para las demandas ha sido la misma (el respeto a las religiones) y la base de la defensa también (la libertad de expresión). Así que no hay que buscar fanáticos solo entre los discípulos de Mahoma sino que los tenemos bien cerquita de nuestros hogares. La gran diferencia es que mientras que en los países desarrollados hay un gran avance del laicismo en los países de África, Oriente Medio y América del Sur las religiones tienen plena vigencia y autoridad.

¿Ha sido intelegente publicar las caricaturas?, no lo creo, como tampoco creo que fuese inteligente publicar una caricatura de Jesús petándole el cacas a un querubín para hablar de la pederastia en el seno de la Santa Madre Iglesia. Así que menos defensa a ultranza (cuando conviene) de la libertad de expresión y más sentido común (que como bien se dice por ahí es el menos común de los sentidos).

Consejillos de LaTeX 3: Letras griegas

Todos los trabajadores de las tubulinas que escriben su tesis tienen que enfrentarse al hecho de insertar repetidamente letras griegas (alfa y beta principalmente). Esto supone en MS Office y en OpenOffice escribir la letra, seleccionarla ir al menu de formato y elegir el tipo de letra symbol, después hay que deseleccionarla y volver a elegir el tipo de letra con el que estabamos escribiendo.

En LaTeX basta con escribir $\alpha$, $\beta$, $\mu$ … Y nunca habrá cambios de tipo de letra en los símbolos cuando seleccionemos todo un bloque de texto para cambiar de Times New Roman a Arial o viceversa, cosa que a todos nos ha pasado alguna vez y nos ha tocado bastante las pelotas.