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Alternativas y vías principales

Alternativas y vías principales

No debía tener yo más de 10 años cuando murió una de mis primas pequeñas. Supongo que fue en navidad porque creo recordar como nevaba mientras rezabamos para que se salvara. Un derrame cerebral fue lo que acabó con ella. Recé mucho y lloré bastante (de pequeño me costaba mucho menos que ahora llorar). Aunque era pequeña la quería como se quiere a un primo, con esa mezcla de amistad y familiaridad que solo se puede tener con ellos.

Con 20 años ya no creía en la Iglesia, ni siquiera en Dios. La religión había pasado a formar parte de mi vida pasada. No es que hubiera sufrido una crisis de fe, ni anemia ni nada por el estilo. Solo que no necesitaba a un ser superior que me juzgara, salvara o condenara. Desde entonces me dediqué a vivir al margen, dentro de lo posible, de la religión. De todas ellas.

Ahora, como padre, he tenido que tomar decisiones relacionadas con la religión de mis hijos. Ya no me puedo quedar al margen. Me toca mojarme. No es que me haya sorprendido, pero si es verdad que la laicidad de este país está sepultada por años de religiosidad impuesta que, aún hoy, hacen que lo normal sea lo que la lógica no sostiene.

¿A qué viene este rollo?. Viene a que me resulta tremendamente curioso que cuando se matricula a un niño en una escuela pública te pregunten si va a estudiar religión o alternativa. ¿Altenativa?, la opción que debería ser por defecto es la que se denomina alternativa.

Dice la RAE, en una de las acepciones de la palabra, que alternativa es

en actividades de todo tipo, especialmente culturales, la que difiere de los modelos oficiales comúnmente aceptados.

Luego para mis hijos he de aceptar lo que difiere del modelo oficial comúnmente aceptado, aunque viva bajo el amparo de una supuesta laicidad del estado. Lo curioso, es que para los compañeros musulmanes de mis hijos esa alternatividad es bastante poco alternativa ya que Religión es Religión Católica, en realidad. Luego les están diciendo que su religión difiere del modelo comúnmente aceptado.

¿azul o rosa?

A mí, el caso de las otras religiones no es que me importe mucho pero sí me molesta hasta cierto punto que sigamos viviendo en una burbuja religiosa, que nubla los sentidos de algunos de mis paisanos. Reciéntemente una conocida mía publicó en Facebook una de esas divertidas fotos con mensaje antisexista. Trataba del tema de criar a los hijos en igualdad y no inculcarles roles sexistas desde su nacimiento. Estoy totalmente de acuerdo con eso. Esta conocida mía se rasgaba las vestiduras en uno de los comentarios sobre cuando al pedir un sacapuntas en una papelería le preguntaron si era para un niño o una niña para dárselo azul o rosa. Puso a parir al dependiente y desbarró sobre los sacapuntas, los colores y el rol sexual. Todo muy bien, pero sin embargo, esta conocida es católica practicante, es decir, pertenece a una agrupación social en la que los roles están fuertemente marcados por el sexo. De hecho, en cualquier otra organización habría problemas por discriminación sexual pero en esta comunidad se ve como algo muy normal el hecho de que las mujeres no puedan aspirar a los cargos más elevados o que su papel en la vida social y de pareja esté ligado a esos roles que a mi conocida tanto le molestan.

Así que, al final, conviven dos realidades, la realidad criticable y la realidad intocable, de modo que cada uno ve solo lo que quiere ver. Seguramente yo también tenga una visión distorsionada del asunto pero por lo menos, de momento, sigo esperando que la letra y los hechos coincidan.

Un saludo.

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