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Estudiante digital

e-reader

Con la amenaza de las oposiciones a la vuelta de la esquina he vuelto a desempolvar mi lector de libros electrónicos. Es un booq classic, de cuando Bq no era todavía lo que es hoy. Lo utilicé mucho para preparar las oposiciones en 2010 y me sirvió muy bien. Incluso cuando se me rompió la pantalla me mereció la pena arreglarlo, a pesar de que me costó un buen dinero.

El caso es que, desde entonces, lo había utilizado poco. Así que me llevé una grata sorpresa cuando lo conecté, porque estaba pelado de batería y funcionó como si nada. Acostumbrado a los smartphones que tienen una vida útil de unos dos años, en el mejor de los casos, me agradó que esa pieza de tecnología viejuna no hubiera sido víctima de la obsolescencia programada.

En casa tenemos también un kindle paperwhite, que utiliza mi mujer. Es muy superior en prestaciones y he de decir que por mi 41 cumpleaños estuve tentado de pillarme algo parecido. El booq classic no tiene wifi, ni es táctil, ni tiene luz incorporada pero tampoco puede ser mangoneado a distancia por ninguna compañía editorial. Digo esto porque hace unos días leí el caso de B&N y Nook, que cerraba su negocio de libros y dejaba con el culo al aire a los propietarios de sus lectores. También he leído por ahí como los kindle podían prohibirte el acceso a tus propios contenidos en caso de que creyeran que no eran legítimos.

Y es que llega un momento en el que la insistencia por controlar el mercado hace que los fabricantes de hardware se alíen con el diablo y sucumban a los encantos del DRM. No quiero pagar un pico por un cacho plástico que puede dejar de funcionar en cualquier momento a voluntad de sus creadores. Hay otros lectores de libros electrónicos por ahí que no pertenecen a editoriales pero, de momento, voy a seguir los pasos del capitan Adama y me voy a quedar con la tecnología viejuna que funciona como yo quiero, en vez de dejarme seducir por los cantos de sirena de tecnologías asequibles y traicioneras.

William Adama, capitán de la estrella de combate Galactica

Además, ya he acumulado demasiada basura tecnológica durante estos años como para incrementar el montón de cosas que aún sirven pero no se pueden utilizar para nada diferente de para lo que fueron concebidas. Con lo interesante que es el tema del upcycling.

Un saludo.

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