Vagueza o incapacidad

¿Por qué en la época que más ha facilitado el acercamiento de la información a las masas éstas permanecen apáticas al conocimiento?

¿Cómo puede ser que cualquier fulano grabe un video en internet soltando una milonga y la gente la comparta sin pestañear siquiera?

Cuando estaba en el colegio, en los gloriosos 80, nos mandaban hacer trabajos sobre la economía de la URSS (sí, todavía existía) y peregrinábamos a la biblioteca, donde con un poco de suerte encontrábamos datos de la producción de materias primas de finales de los 60.

No podías encontrar respuestas actualizadas de casi nada y buscar información adicional era una odisea solo apta para gente muy motivada.

Hoy cualquier chaval con un teléfono puede acceder casi instantáneamente a cualquier información que busque. El problema es que no se busca, la curiosidad está muerta. Muchos prefieren quedarse con la duda en vez de perder su precioso tiempo en resolverla.

Además, el fenómeno de la viralidad se alía con su vagueza. Si miles de personas comparten una noticia o vídeo ¿por qué dudar de su veracidad?

Parece que no hemos aprendido nada desde lo de Ricky Martin, el perro, la niña y la nocilla (o mermelada, según quien te lo contara.

Y esta entrada ¿a cuento de qué viene?. Pues viene a cuento de cosas que la gente comparte conmigo y me hacen rechinar los dientes, como el mito de los cinco venenos blancos, las patatas incorruptas o las manzanas enceradas.

Vivir para ver o para leer.

Comentarios

Comments powered by Disqus